La Comisión plantea maneras de reforzar el papel global del euro

En su discurso sobre el estado de la Unión de septiembre de 2018, el presidente Juncker subrayaba la importancia estratégica del euro y la necesidad de garantizar que la moneda única desempeñe plenamente su papel en la escena internacional. Apoyándose en las próximas decisiones dirigidas a reforzar la Unión Económica y Monetaria, completar la Unión Bancaria y avanzar en la Unión de Mercados de Capitales, el euro debe desarrollar su papel mundial y reflejar fielmente el peso político, económico y financiero de la zona del euro. Para ello, en una Comunicación publicada hoy, la Comisión enumera los beneficios de ese mayor papel internacional del euro para la UE y el sistema financiero internacional y propone iniciativas para dar mayor relieve a la moneda única. Dentro de ese esfuerzo, la Comisión ha adoptado una Recomendación sobre el papel internacional del euro en el ámbito de la energía que propugna un uso más extendido de la moneda única en este sector estratégico.

Según Valdis Dombrovskis, vicepresidente responsable del Euro y el Diálogo Social, «el euro es una moneda joven, pero con éxito. Ha llegado el momento de que amplíe su papel en todo el mundo. El euro debe reflejar el preso político, económico y financiero de la zona del euro y favorecer un orden político y económico internacional equilibrado y basado en normas. Las propuestas de hoy suponen emprender un viaje que solo llegará a buen puerto si hay un esfuerzo conjunto de la UE, los Estados miembros, los agentes del mercado y los demás protagonistas».

Por su parte, Miguel Arias Cañete, comisario de Energía y Acción por el Clima, destaca que «la UE es el primer importador mundial de energía, con una factura media de 300 000 millones de euros y un mercado interior abierto y competitivo. Potenciar el papel internacional de la moneda única en la inversión y el comercio energéticos ayudará a reducir el riesgo de interrupción del suministro y favorecerá la autonomía de las empresas europeas. Por eso puede hacer una contribución importante a nuestro objetivo de garantizar la seguridad de suministro en la Unión de la Energía».

Para Pierre Moscovici, comisario de Asuntos Económicos y Financieros, Fiscalidad y Aduanas, «un uso más amplio del euro en la economía mundial ofrece un gran potencial de mejorar la protección de los ciudadanos y las empresas de Europa frente a conmociones externas y hará más resistentes la financiación internacional y el sistema monetario. De ahí que los avances hacia la plena realización de la Unión Económica y Monetaria no solo sean necesarios para impulsar el crecimiento y la estabilidad de puertas adentro, sino que también es un proyecto importante de cara a apuntalar nuestra autonomía europea en un mundo globalizado».

Potenciar el papel internacional del euro forma parte del compromiso de Europa con una economía y un comercio mundiales abiertos, multilaterales y basados en normas. Esto llega en un momento en el que las tendencias mundiales recientes, la aparición de nuevas potencias económicas y el desarrollo de nuevas tecnologías favorecen un posible cambio hacia un sistema más diversificado y multipolar, en el que coexistan varias monedas globales.

La decisión de utilizar una divisa corresponde en último término a los agentes del mercado; no se trata de interferir en la libertad comercial o de limitar las opciones. Ahora bien, un mayor papel para el euro ayudaría a mejorar la resiliencia del sistema financiero internacional al ofrecer a los operadores de los mercados mundiales nuevas posibilidades de elección y hacer la economía internacional menos vulnerable a las perturbaciones. «De puertas adentro», también permitiría a la Unión Europea proteger mejor a sus ciudadanos y empresas, defender sus valores y promover sus intereses a la hora de organizar los asuntos mundiales según un multilateralismo basado en normas. Un uso mundial más amplio del euro reduciría los costes y los riesgos para las empresas europeas y rebajaría los tipos de interés para los hogares.

Iniciativas para potenciar el papel del euro

  • completar la Unión Económica y Monetaria, la Unión Bancaria y la Unión de Mercados de Capitales de Europa; solo se han adoptado siete de las 40 propuestas clave en estas áreas presentadas por la Comisión a los colegisladores;
  • medidas adicionales para impulsar un sector financiero europeo profundo, incluidas unas infraestructuras europeas más robustas para los mercados financieros; índices de referencia sólidos para los tipos de interés y un sistema de pago instantáneo integrado en la UE;
  • iniciativas relacionadas con el sector financiero internacional, tales como la actual cooperación entre los bancos centrales para garantizar la estabilidad financiera, incrementar la proporción de la deuda denominada en euros emitida por las entidades europeas, dar protagonismo a la diplomacia económica para fomentar el uso del euro y ofrecer asistencia económica para mejorar el acceso a la moneda única por parte de las entidades extranjeras, sobre todo en el contexto del Plan Europeo de Inversiones Exteriores.

Un uso más amplio del euro en sectores estratégicos clave

La Comisión también llama a los Estados miembros a fomentar un mayor uso del euro en sectores estratégicos. Pese a ser grandes compradoras y productoras, las empresas europeas siguen operando en dólares estadounidenses en los mercados estratégicos clave, a menudo incluso entre sí. Esto las expone a riesgos de tipo de cambio y a riesgos políticos tales como decisiones unilaterales que afectan directamente a las operaciones denominadas en dólares. A este respecto, la Comisión adoptó hoy una Recomendación para fomentar un mayor uso del euro en los acuerdos y transacciones internacionales sobre energía. Esto dotará a las empresas europeas de mayor autonomía, pues podrán financiarse con menor riesgo de acciones legales por tribunales de terceros países, lo cual contribuye al objetivo de la UE de crear una Unión de la Energía que garantice un suministro seguro, viable y accesible.

Además, la Comisión organizará una serie de consultas específicas con las partes interesadas y presentará un informe sobre los resultados en verano de 2019.

  • La Comisión organizará una consulta sobre el potencial del mercado para un mayor recurso a operaciones denominadas en euros en el sector del petróleo, los productos refinados y el gas.
  • En relación con las materias primas (metales y minerales) y los productos agroalimentarios, la Comisión consultará con las partes interesadas para determinar formas de aumentar el comercio denominado en euros.
  • También se pondrá en marcha una consulta para estudiar posibles medidas a fin de promover el uso del euro en el sector de la fabricación de medios de transporte.

La Comisión invita a los líderes a debatir sobre el papel internacional del euro durante el Consejo Europeo y la Cumbre del euro de diciembre.

Contexto

En su discurso sobre el Estado de la Unión de 2018, el presidente Juncker enumeró una serie de políticas destinadas a impulsar el uso del euro como moneda internacional: «en apenas 20 años de existencia —y mal que pese a las voces derrotistas que acompañaron su trayecto— el euro tiene ya a sus espaldas un rico historial. El euro es hoy en día la segunda moneda más utilizada en el mundo. 60 países vinculan de una u otra manera su divisa al euro. Pero debemos hacer más para que nuestra moneda única desempeñe plenamente su papel en la escena internacional».

El euro es hoy día la segunda divisa internacional más importante. Unos 340 millones de ciudadanos europeos utilizan billetes y monedas en euros en los 19 Estados miembros de la zona del euro. Alrededor de 60 países utilizan o vinculan su moneda al euro. Es una moneda de amplia aceptación para pagos internacionales, y una parte significativa de las reservas internacionales de los bancos centrales extranjeros y de la emisión de deuda en los mercados internacionales se denomina en euros.

En 2017, en torno al 36 % del valor de las transacciones internacionales se facturó o liquidó en euros. El euro representa alrededor del 20 % de las reservas internacionales de los bancos centrales extranjeros. Ese porcentaje es mayor que el de la zona del euro en el producto interior bruto (PIB) a escala mundial.

El apoyo público al euro siempre ha sido alto en la UE, sobre todo en los países que ya lo utilizan. Los europeos consideran el euro como uno de los principales símbolos de la Unión Europea. Ha aportado beneficios tangibles y muy prácticos a los hogares, las empresas y los gobiernos europeos: precios estables, precios de transacción más bajos, mercados más transparentes y competitivos y auge del comercio. El euro hace más fácil viajar y vivir en el extranjero, mantiene bajos los tipos de interés y protege el ahorro. 

Diez años después de que la crisis financiera sacudiera el mundo, la arquitectura de la Unión Económica y Monetaria europea se ha reforzado considerablemente, pero queda aún mucho por hacer. Partiendo de la visión planteada en el Informe de los cinco presidentes de junio de 2015 y desarrollado en los documentos reflexión sobre la profundización de la Unión Económica y monetaria y el futuro de las finanzas de la UE de primavera de 2017, la Comisión Europea publicó una hoja de ruta para la profundización de la Unión Económica y Monetaria. Reforzar el papel internacional del euro es a la vez consecuencia lógica y nueva etapa de esta agenda general desarrollada a lo largo de los últimos cuatro años.

Más información

Nota informativa: hacia un papel internacional más importante para el euro

Ficha informativa: la Comisión plantea maneras de reforzar el papel global del euro

Comunicación: hacia un papel internacional más importante para el euro

Recomendación relativa al papel internacional del euro en el ámbito de la energía

Zona del euro

Unión bancaria

Unión de Mercados de Capitales

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» Publication Date: 05/12/2018

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